MUNICIPIO.

Buenavista del Norte, se sitúa en el extremo noroeste de Tenerife, en una de las zonas de mayor valor paisajístico de la isla. A poco más de 70 kilómetros de Santa Cruz de Tenerife, este enclave constituye un lugar ideal para la vida de sus habitantes. Abundantes muestras de arquitectura tradicional salpican un municipio constituido por varios núcleos principales y algunos entrañables caseríos. En todos ellos encontraremos construcciones y rincones de reconocible valor y belleza.

El centro urbano del municipio se conforma en un pequeño núcleo de casas abigarradas, flanqueado por algunos barrios próximos y por espectacular belleza natural del Macizo de Teno y del propio mar. Cuentan las crónicas que los conquistadores castellanos asentados en esta zona, a principios del siglo XVI, quedaron tan admirados por la frondosidad del territorio y la cercanía al mar que decidieron llamarla Buenavista.

 

Punta de Teno.

A tan sólo 9 kilómetros del casco de Buenavista, se accede con facilidad al punto más occidental de Tenerife: la Punta de Teno, la zona de la isla con más horas de sol al año. En el trayecto se encuentra el Mirador de La Monja, obligada parada para contemplar extensas fincas de plataneras que contrastan con las cumbres y el litoral. De allí hasta la Casa del Faro, que constituye el final del trayecto, nos esperan excelentes muestras de tabaibal-cardonal, varios senderos transitables e inmejorables vistas de la costa.

 

 

 

El Palmar, Las Lagunetas y Las Portelas.

También muy cerca del casco de Buenavista se encuentran los caseríos de El Palmar, Las Lagunetas y Las Portelas, desde donde parten diferentes senderos y en los que sus habitantes se reparten entre casas tradicionales y bancales de piedra.

 

Caserío de Teno Alto.

El camino hasta Teno Alto, a menos de 15 kilómetros del casco, constituye un regalo para la vista por la variedad y espectacularidad de sus colores. El final del camino tampoco defrauda: el núcleo poblacional de Los Bailaderos nos brinda una coqueta plaza con su correspondiente ermita. El aislamiento sufrido por este caserío durante décadas ha convertido a este lugar en una auténtica joya cultural, ya que allí se conservan costumbres y formas de vida sólo observables en esta parte de la isla.

 

Los Carrizales y Masca.

En la cabecera del Barranco de Los Carrizales puede visitarse el caserío del mismo nombre, Allí las casas se prolongan carretera abajo y el barranco guía nuestra vista hacia el mar y a la ya muy cercana isla de La Gomera.
En el corazón del Macizo, oculto tras un relieve esculpido por la erosión durante millones de años, se esconde uno de los mayores tesoros del Parque Rural de Teno: El Caserío de Masca. Entre palmeras y ñameras se levantan sus antiguas casas, en una de las mejores muestras de arquitectura tradicional de Canarias y reconocida como Bien de Interés Cultural. Desde allí transcurre un impresionante barranco transitable, que culmina 5 kilómetros más abajo en una hermosa playa de arena negra.

La belleza de cada rincón del municipio es una invitación a quedarse. Pero Buenavista del Norte también es artesanía y tradiciones guardadas celosamente, Encierra tantos rincones y paisajes rurales de incalculable valor y belleza, como gentes hospitalarias y tierras agradecidas. Más de tres cuartas partes de su territorio integran el Espacio Natural Protegido del Parque Rural de Teno. Pero el carácter rural de Buenavista del Norte se manifiesta sobre todo en el predominio de las labores agrícolas y ganaderas. Gracias a las excelencias del clima, la buena tierra y la dedicación de sus habitantes, el municipio nos brinda productos de gran calidad que ayudan al crecimiento en la zona de la hostelería, el comercio y el turismo.

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